ESQUIPULAS
Amanece y mis sentidos se despiertan ante tu belleza.
Algo diferente se abre ante mí.
¡Hay tanto por descubrir!
Esquipulteco, lánzate ligero a la aventura antes que el peregrino.
Descubre tú, su belleza cada día, recorre con amor, sus calles y sus campos antes que el sol venza la oscuridad.
¡Hay tanto por descubrir!
CERRITO DE MOROLA
Resaltas con ropaje claro Oscuro por el transcurrir de los años.
Tus pinos en hileras, mangares por doquier y calles empedradas, testigos de pasiones.
Ves con claridad caer la noche azul sobre mi pueblo.
Entonces yo descubro al pie de tu montaña lo rojo del poniente en los cerros aledaños.
¿Por qué no subir? ¿Porque no llegar hasta ti?
si allí te tengo.
Llenar de piedrecitas mis bolsillos, vaciarlas poco a poco en cada vueltecita para no sentir que pesan mis pecados .
Escuchar silbar los montes, el deslizar de los corales al sentir mis suaves pasos.
De cerca disfrutar las notas incomprensibles del canto sagrado de los frailes Franciscanos al paso del Convento de Belén.
Llegar hasta ti dulcemente y tocar el cielo juntos, derramar una a una las estrellas echas bendiciones en cada rincón de este hermoso valle.
PARROQUIA SANTIAGO DE LOS CABALLEROS
DE ESQUIPULAS.
Como pañuelo blanco sacudido por el viento
Así te confundes entre los celajes de las nubes,
Tu viejo corazón aun late fuertemente sobre el nuestro.
Cuna primera de aquel negro Cristo.
Como collar de perlas finitas es tu hermoso reloj,
Adornado en primavera por azules clarineros.
Confundiendo su trinar con las sonoras y agradables campanadas de tu lecho.
Donde cada día uno de los clérigos nos espera con bondad para curar el alma arrepentida.
Como mariposa de sombra se posa el monje, para cultivar tus jardines de claveles y rosas, para que el nativo venga al llamado de misa y salgo ebrio de amor, al descubrir tu incomparable belleza y pueda decir:
“Orgulloso estoy de ser amo y señor de esta tierra Santa”
ACUEDUCTO LOS ARCOS
Recorro despacio tus muros perfectos, arqueados y viejos, que aun sostienen mi frente mojada de gotas saladas que el fuerte calor de la tarde provoca.
La misma nostalgia hace que vuelva, con el mismo cántaro remendado, deseando encontrar, la misma corriente de agua que un día calmo mi sed.
Cristalina y sonriente esperaba, a que yo regresara, a recoger con mis manos las hojas anidadas en el alma de su agua que el otoño dejò y detuvo su largo vivir.
Que las melodías de los pájaros aviven su existencia y los arboles crecidos pueblen su soledad.
Vengo a entregarte mi presencia, ábreme tu paso limpio nuevamente sobre tus arcos de esperanza, para que mis pies descalzos sin descansar recorran tus orillas y pueda yo sentir el zumbar de los arboles divinos y escuchar a lo lejos la hojarasca que el viento lleva.
Contemplar tu belleza antes de que llegue el alba y cuando amanezca se escuche mi grito revotado por el eco de las montañas diciendo,
“que haz vuelto a renacer y yo contigo”.
PIEDRA DE LOS COMPADRES
Los rayos de la luna nueva y deslumbrante
Iluminan la verde arboleda y embellece el misterio, que encierra a las inmensas piedras de Belén, cuyo nombre origina del pecado de amantes, que el parentesco olvidaron, el día en que sus cuerpos quedaron insensibles en la serena obscuridad. Cada uno con su forma y matiz.
Fueron ellos los que nos hicieron herederos de este paraíso del cual ya somos parte.
¡Descúbrelo!
BASILICA
Como a las nubes el cielo te envuelve
Blanca, hermosa y firme mi pueblo embelleces,
Pura heredera de los días de enero y alimentas tus grandes raíces de amor que cresen muy dentro de tu alma
Bañada en colores que el sol meridiano te envía y que al anochecer te cubre con su obscuro vestido.
Tu fama resuena en países lejanos
romeristas y peregrinos vienen corriendo hasta ti, para adivinar los misterios ocultos que en este pueblo verde y azul se reflejan. Y adorar con amor al Cristo, a este Cristo por todo el mundo visto. Y yo que te tengo te busco solo
en mis horas mas tristes y sobre tus parques yo veo doblar las palmeras en la boca del viento
¡Oh grandiosa, magnifica y perfecta dama!
Silueta que en blanco y azul sucede y que a pesar de los años tu creación viva me hace sentir orgulloso del triunfo logrado.
¡Oh blanca y hermosa perla, primera maravilla aquí y en el cielo!
Cúbreme con tu precioso manto y abre mi camino hasta tu santuario siempre.
PUENTE GRANDE
El rumor del riachuelo atascado, perdido y olvidado por mi, aun lo escucha mi alma vacía y triste a lo lejos.
El suave crepúsculo cayendo en tus arrugados ojos muñecón,
La belleza antigua que en ti vivía ha desaparecido gracias a mi abandono.
Allá abajo el alma de tu rio aun grita y la mía se sumerge en el deseo de recuperarte.
En torno a mi gira la nostalgia de lo que un día fuiste, el recuerdo me grita las horas perdidas para limpiarte y bañarte de sol.
Sueño que en un atardecer de invierno, tus extensos brazos de piedra húmedos y fríos por la pasada tormenta alojen mi cuerpo cansado pero feliz al ver correr nuevamente tus aguas transparentes sobre el corazón del invierno.
LA PILONA
Inclinado sobre ti, en mis noches de soledad me entristezco al pensar, que solo guardas recuerdos como dama distante.
Inclinado sobre ti, en los días de fiesta me alegro al ver que con amor sirves de fondo en retratos de los que no te conocen.
Inclinado sobre ti, en los días más secos del verano, mis entristecidos ojos derraman hasta la última gota para llenar tu vientre y devolver tu belleza.
Los pájaros nocturnos se anidan en la ventana de tu fuente y las primeras estrellas alumbran tu contorno en medio de los ralos arboles sembrados hace poco.
En los jardines de mi tierra santa fuiste tú la primera rosa.
Hoy he venido a dormirme contigo en tu fuente y mañana cuando caiga el sol despertemos juntas.